La fórmula de Rainbow Rowell para escribir libros bonitos



She always writes about people who talk a lot. 
And people who feel like they’re screwing up. 
And people who fall in love.

Como muchos, creo que tuve la oportunidad de conocer a Rainbow Rowell gracias a Eleanor & Park y, también como muchos, supe al llegar a la última página que ese sería uno de aquellos libros que de alguna u otra manera quedan en la memoria. Cuando un autor nos gusta tenemos la casi necesidad de averiguar más sobre él, curiosear un poco en su vida y sobre todo, leer algunas otras obras suyas (si es que las hubiera). Para mi buena suerte Rainbow Rowell no solo tenía un libro más, sino cuatro publicados y disponibles en el mercado. De esa manera, Fangirl, Landline y Enlazados pasaron a engrosar mi lista de lecturas pendientes y a esperar diligentemente su traducción y llegada a mi país.

Al día de hoy ya podemos encontrar todos los libros de esa autora estadounidense publicados en español (salvo Carry On, Simon que está a punto de llegar a librerías) y he tenido la suerte de poder leerlos a todos y mi veredicto final es que todos, en mayor o menor medida, me han gustado. No me sorprende nada que Rowell también sea parte de la lista de preferidos de muchos otros lectores – jóvenes y no tanto –porque es innegable que sus libros tienen un algo que los hace especiales, que los hace queridos dentro de la comunidad lectores. Pero, ¿qué es ese algo? Mi trabajo en estos día ha sido ir en busca de esa esencia tan suya que lleva a que sus novelas sean una apuesta segura para las editoriales.

• Omaha: Rainbow Rowell nació un 24 de febrero en Omaha, Nebraska, y por lo que sabemos aún vive ahí. ¿Se han dado cuenta que casi todos sus libros están ambientados es esa no tan pequeña ciudad de Estados Unidos, casi al centro del país, con un clima envidiable (al menos para mí) y los días justos de nevada que le dan un toque especial? Omaha significa mucho para Rowell y sus libros son un pequeño homenaje a su ciudad. Lejos de atosigar con descripciones forzadas, Rainbow no hace más que encandilar con sus paisajes, soltando los detalles necesarios, pero sin descuidar el encanto propio del lugar. Cuando algo se ama con el corazón es imposible no trasladar ese amor a las palabras y eso se contagia. 

• La ambientación: Rainbow sabe cómo manejar una buena novela contemporánea, pero es muchísimo más competente cuando decide retroceder un par de décadas en el tiempo, anclarse por un momento a los 80s y 90s y dale a sus historias esa mezcla de nostalgia y expectación de los Estados Unidos de la época. La música de The Beatles, las restricciones sociales, las nacientes modas y la incertidumbre por el nuevo milenio son temas que destacan en sus novelas y que enriquecen cada una de ellas. Enlazados, me parece el mejor ejemplo y curiosamente es una de sus primeras historias (y hasta ahora mi favorita).


• Los personajes femeninos: inseguras por momentos, valientes en ocasiones. Parlachinas o introvertidas. Con una vida que dista de ser perfecta, pero que tampoco llega a ser la de una lacrimógena protagonista de telenovela. Jóvenes y no tan jóvenes, con sus aciertos y sus torpezas, con sus aficciones, sus defectos y sus ganas de ser independientes. Tienen problemas y se ven envueltas en situaciones que a cualquiera puede ocurrirles. Viven sus momentos de drama, tienen sus etapas de cinismo. Cuentan con una mejor amiga, una familia, un sueño que cumplir. Son cercanas, se sienten reales y eso nos lleva a que muchas nos identifiquemos en parte o totalmente con ellas (sí, incluso con Cath por momentos). Tienen mucho de Rainbow, pero también de cualquier chica. ¿Cómo no engancharse a una historia cuya protagonista podrías ser tú (y quisieras ser tú)? ¿Cómo no desear, por un momento, escapar de tu realidad y conocer al adorable Park, al ingenuo Lincoln o al carismático Levi? Y eso me lleva al siguiente punto: 

• LOS personajes masculinos: si eres una chica (o un chico) y has leído por lo menos dos novelas de Rainbow - aunque con una bastaría - no podrás negarme que, aunque sea por un momento, soñaste con sacar a ese personaje masculino del papel y traerlo a la realidad. Si hay algo que caracteriza a los co-protagonistas de Rainbow Rowell es que son perfectos dentro de su imperfección. No son adonis ni dioses griegos, no son sexys galanes de romántica adulta. Son chicos que podrías encontrar en la calle, en el metro, en una cafetería o quizás (¿por qué no? soñar no cuesta nada) en una librería. Inseguros de momentos, con dudas existenciales, con gustos que pueden o no ser iguales a los tuyos, con problemas con los que lidiar en los diferentes ámbitos de su existencia. Pueden ser enamoradizos, pueden gustarles la música y los cómics o simplemente serían capaces de dejarlo todo por su familia. Dicen que todo escritor se inspira en alguien cercano para crear a sus personajes. Yo soy una convencida de que Rainbow Rowell tiene mucha suerte de tener una familia y unos amigos maravillosos.  

• Las líneas argumentales: si bien es cierto que la mayoría de historia de Rowell (por no decir todas) son de corte romántico, la autora también se toma su tiempo para abordar otros temas. Vamos, que el amor es importante pero no es todo en la vida. Rainbow se encarga de explorar la relación entre hermanos, entre amigos de toda la vida, entre padres e hijos, e incluso entre personas que puede que nunca se conocieron en persona, pero que tienen un vínculo que los une. Historias de desencanto, de sueños de ser escritora, de ganas de liberarse de los complejos, de deseos de dejar aquellos que no les hace felices, de salir de esa zona de confort para embarcarse en una aventura quizás incierta, pero que promete momentos inolvidables. 

• Los diálogos: chispeantes, inteligentes, sarcásticos e incluso sexys (nuevamente, véase Enlazados). Rainbow Rowell entreteje sus historias con conversaciones significativas, que aportan a la historia, que construyen a los personajes. Algunos cargados de sentido del humor, otros de nostalgia, otros de reflexión. Muchos dan para sacarlos, enmarcarlos y conservarlos como un pequeño tesoro, otros son una puñalada directa al corazón. Algunos sacan sonrisas, otros lágrimas. Algunas llevan a renacer una chispa de esperanza, otras son para acurrucarse y desear no terminar esa historia. Pero todos, en conjunto, construyen una novela sincera, realista y especial. 

• El romance: una de las especialidades de esta autora, sin duda. Es capaz de crear una trama cargada de drama, un romance a lo Romeo y Julieta o incluso con tintes de telenovela. Pero, ¿saben qué es lo que los diferencia, los lleva a alejarse de lo empalagoso o tóxico? Que lo hace en las dosis justas. Sin drama en exceso, sin casualidades gratuitas. Habla del primer amor con ternura e ingenuidad, habla del matrimonio exponiendo las cosas buenas y no tan buenas. Habla de las relaciones que son y de las que fueron; de las infidelidades, del rompimiento o del divorcios; del sexo, de la intimidad, del descubrimiento con una naturalidad que muchos autores deberían poner el práctica. No los retrata de manera explícita al nivel de novela para adultos, pero tampoco los encubre como si fuera tabú. Son parte de la vida, son parte de lo cotidiano y son un elemento más que enriquece a sus novelas.
• Los finales: ¿cuantos han sufrido por las últimas líneas de Eleanor & Park? ¿O por el final semi-abierto de Landline? Dejar finales agridulces es uno de los sellos característicos de Rowell y aunque muchos quisieran recriminarle, lo cierto es que yo disfruto demasiado al llegar a las palabras finales porque me da la sensación de que es más real, más verosímil y creíble. ¿Cuántas personas se han casado con su primer amor? ¿Cuantas han sido felices por siempre jamás después de sólo una mirada? ¿Cuantos han vivido sin conflictos en su matrimonio como una familia ejemplar? Las hay, puede que sí. Pero la mayoría de personas - el común de los mortales - pasamos por altibajos en nuestras relaciones (de pareja, de familia, de amigos) y no todas terminan de la mejor manera. Rainbow lo sabe y no quiere crearnos falsas expectativas. Todo lo contrario, nos deja una puerta entreabierta, un final a lo "este capítulo de su vida terminó bien, pero aún quedan muchos más". Nostálgico y a la vez esperanzador, lo sé. Pero real como la vida misma.
  

¿Se habían dado cuenta de que muchos de estos elementos se repiten en sus novelas? Con diferentes matices y variantes, por supuesto, pero manteniendo la esencia de los mismos. ¿Me he dejado en el tintero alguna característica? Creo yo que eso hace que las novelas de esta autora sean especiales para muchos, por lo cercanas que pueden resultar (aún si están ambientadas en décadas pasadas). Por cierto, ¿cuál es su favorita? 


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5 comentarios:

  1. Aun no he leído yo nada de esta autora...
    Un beso ^^

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    Respuestas
    1. deberías hacerlo te encantara... !!!!

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  2. Leí solo Eleanor & Park y Fangirl, pero me encantaron. En menor medida, por eso, noto algunas de las cosas que decís.
    Muy buena entrada, un beso :)

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  3. Leí solo Eleanor & Park y Fangirl, pero me encantaron. En menor medida, por eso, noto algunas de las cosas que decís.
    Muy buena entrada, un beso :)

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  4. He leído todos, pero los que me calaron hondo son Fangirl y Landline.
    Y amo con locura a Neil.
    Qué buen post, me encantó cómo describiste todo. <3

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CRISTINA RAMÍREZ
Lectora a tiempo completo y psicóloga en proceso. Adoro el invierno, el café y las historias capaces de llegar al corazón. Ah, y los gatos también.

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