Crónica de una blogger en la FIL: lo que hay detrás de la feria


¿Te interesaría trabajar en la Feria?
Así es cómo empezó esta odisea. La pregunta llegó inesperadamente y no dudé en responderla de manera afirmativa. No tenía planes para estas vacaciones y trabajar en la FIL era un pequeño sueño que nunca pensé en cumplir. Para muchos la Feria comienza el mismo día de la inauguración, pero para los que estamos detrás, el trabajo se remonta a un par de días atrás. Lo que viene a continuación es mi experiencia: quizás otras personas que hayan trabajado lo hayan visto de manera diferente o quizás muchos estén de acuerdo conmigo. Sea como fuera, lo cierto es que estaba ansiosa de contarles como viví estos días y la tremenda diferencia que hay en experimentar una feria como lector ansioso por comprar y la de lector ansioso por vivir, respirar y casi comer libros durante los diecisiete días que duró este evento. Así que, ¿me acompañan en este recorrido?

La Cámara Peruana del Libro es la encargada de armar la estructura principal de todo el recinto. Es la que delimita las áreas y distribuye los stands. Pero es responsabilidad de cada empresa equipar su propio espacio y ver la forma de aprovecharlo al máximo. Como les comenté en una entrada anterior, este año estuve trabajando en Distribuidora Inca (Stand 50) y a mi parecer teníamos una buena ubicación: ni muy adelante, donde los compradores impulsivos harían saqueo sin pensar en las consecuencias ni muy atrás, donde muy poca gente llega y es difícil recibir clientes. Pues bien, mi travesía comenzó un 15 de Julio, dos días antes de que la Feria abriera sus puertas y estaba lista para lo que se venía. O al menos eso esperaba.

Día 1 y 2: 15 y 16 de Julio 
La cita para este primer día era a las nueve de la mañana. Había que desembalar las cajas, sacar los libros, ponerles precio y empezar a acomodarlos en las estanterías. Por cuestiones de la universidad no pude estar presente los dos días anteriores, donde el team de Inca me contó que se dedicaron a hacer inventarios en la oficina y a colocar los libros en cajas, listo para transportarlos. Recuerdo que llegué toda entusiasmada, no solo por poder tener acceso a la Feria mucho antes de su inauguración, sino porque podría tener un vistazo en exclusiva de todos los títulos que venderíamos ¡y no saben lo que me emocioné al ver la sección juvenil! (pregunten a Xenia y a Bárbara, ellas son testigos de cómo casi me pongo a saltar como loca xD) Había tantos, pero tantos libros que empecé a dudar seriamente de si realmente entrarían toditos en las estanterías. ¿500 ejemplares de Cinder? ¡No hay problema, hacemos una exhibición y listo! 

El primer día fue más que nada para desempacar cada una de las mil cajas (nunca tanto, pero sí que eran muchísimas), pero también implicaba desdoblarlas, apilarlas y empaquetarlas para que puedan venir los encargados a recogerlas. Luego había que poner los precios. Como todavía no existía la luz por esos lares (y eso es algo que le faltó a la organización), no teníamos sistema operativo para ver el precio a golpe de clic. ¿La solución? Revisar cada una de las listas hasta encontrar el título en cuestión y su respectivo costo. Así aprendí a usar también la preciadora, un pequeño artefacto que me encantó desde que lo vi y el cual intenté apropiarme siempre que pude. Parece mentira pero entre tareas, conversaciones y risas el tiempo pasa volando y ese día llegué a casa muerta de cansancio y con los brazos adoloridos por cargar montones de cajas con libros. Pero feliz. Y dispuesta a seguir con mucha energía el siguiente día. 

El segundo día aprendí aún más cosas. Entendí que el arte de exhibir los libros no solo implica apilarlos uno al costado de otro, sino también buscar cierta armonía en los colores y tamaños. Los libros que se exhiben en mesa no necesariamente deben repetirse en estanterías y siempre, siempre, siempre debes acordarte donde están las reposiciones para no estar buscando como loca cuando un cliente lo pide. Ese día tuvimos que dejarlo casi todo listo para empezar con calma los días de Feria: mesas armadas, exhibiciones listas, todo visualmente armonioso... ¡espera, no se vaya a caer la torre de El Principito! Sí, esa pequeña edición ilustrada de la obra de Saint-Exupéry nos ha costado más de cuatro horas de nuestras vidas. Armamos una torre, pero era muy inestable. Armamos otra con una forma distinta pero no era atractiva. Armamos una más y se cayó a la hora. Finalmente hicimos una especie de castillo que quedó bonita y ¡voilà, aguantó hasta el último día!


Día 3 en adelante:
Como muchos ya saben, el 17 de Julio la Feria Internacional del Libro de Lima abre oficialmente sus puertas. Mientras muchos van a la inauguración, los libreros nos quedamos en nuestros respectivos stands ultimando detalles: los libros en su lugar, el sistema y los ordenadores listos para empezar a registrar compras, calculadoras a la mano para sacar precios con los respectivos descuentos y cada miembro del team en la zona que le corresponde. O algo así. Lo cierto es que éramos ocho miembros en el equipo de vendedores, pero ninguno tenía - oficialmente - asignado una sección en particular. Esto porque realmente es terrible cuando solo conoces tu espacio y no el resto del stand y el nuestro era muy surtido. Teníamos variedad de títulos y géneros, una sección infantil, una juvenil, clásicos, libros de gerencia, coaching, psicología, literatura latinoamericana, yoga, best-sellers entre otros. Había que saber un poco de todo y, por supuesto, donde ubicar cada novela en particular. 

Confieso que desde el primer día yo me apoderé de la sección juvenil porque ahí me sentía como pez en el agua: había leído la gran mayoría de títulos que ofrecíamos y me veía capaz de recomendar a aquellos indecisos que lo necesitaran. Eso no quiere decir que estuviera anclada a esa zona, sino que también intentaba movilizarme a lo largo de stand. Había momentos en que me daba una vuelta por infantil (reconozco que no duraba mucho por ahí, los niños no son lo mío) y en otras por la zona central para visitar a mi adorada Canción de hielo y fuego. Con la primera venta que hice me sentí la persona más feliz del mundo. Con la segunda mi emoción estaba al máximo. Poco a poco me di cuenta de que quizás esto de vender no se me daba tan mal, de hecho, empecé a creer que hasta era buena en eso. Al terminar el día necesité un analgésico para mi garganta irritada, pero me encantaba cuando los lectores emocionados pedían recomendaciones y más aún, cuando lo que les comentaba acerca de los libros les convencía de llevarse uno a casa. ¿Y cuando venían y te reconocían por el blog? ¡Esos sin duda eran mis momentos favoritos! Todo era tan maravilloso hasta que surgió EL dilema de la vendedora/bloguera.
Creo que mejor te llevas After, porque La lección de August me parece aburrido, ¿qué dices?
Padre de cincuenta y pocos diciéndole a su hija
¿Qué hacer cuando tu parte de vendedora entusiasta se encuentra con tu mitad de bloguera crítica? Lo cierto es que no lo consideré hasta que lo tuve frente a mis narices. Como vendedora, mi objetivo es que la gente compre libros: cuanto más compren (y más caros sean), mejor para nuestra meta de equipo. Como bloguera, ¿cómo recomendar un libro cuya calidad literaria era más bien dudosa? Agradezco que este dilema solo se me haya presentado muy pocas veces, pero reconozco que sufría un poco cuando se daba. Peor aún cuando eran clientes que me conocían del blog o de algún otro lado. ¿Qué hacer cuando me preguntaban si Y por eso rompimos era mejor que Te daría el mundo? ¿O cuando oía que despreciaban La lección de August para elegir After? A veces prefería quedarme callada y dejar que el propio cliente sacara sus conclusiones a partir de las sinopsis, porque me veía incapaz de decir maravillas de un libro que no valía la pena, solo por venderlo. Otras veces intentaba rescatar todo lo positivo de la historia y explicárselo a los lectores. Al menos me queda la satisfacción de que he sido sincera con cada una de mis recomendaciones, porque antes que vendedora o bloguera, yo también soy lectora.

- Hija, ¿te parece si compramos Grey y lo leemos juntas?
Señora de cuarenta y muchos a su hija de no más de doce años

Cuando se es librero y se trabaja en Feria te ocurren una serie de cosas. Algunas graciosas, otras un poco perturbadoras. El pan de cada día eran los clientes que venían a preguntar por un título en concreto. Uno, deseoso de ayudarle, le pregunta el autor para poder ubicarlo con mayor precisión. El cliente no lo sabe. El librero pregunta por la editorial. El cliente tampoco lo sabe. El librero pregunta por si ése es el título exacto. El cliente no está seguro. Entonces, ¿como poder ayudarlo? Aquí viene un pequeño consejo para todos (incluyéndome): la próxima vez que vayan a una Feria/librería, asegúrense de ir con un título y autor anotados en alguna parte. Tengan en cuenta que nosotros tenemos cientos de libros en el recinto y aunque conocemos la mayoría, tampoco tenemos memoria de robot para acordarnos de todititos, de sus respectivos autores, sus correspondientes editoriales y encima, también de la portada (sí, hubo un par que me preguntaron por un libro a partir de su portada). Con esos datos podríamos orientarles y darles opciones para poder conseguirlos tal vez en otro stand o fuera de Feria. Ayúdennos a nosotros a darles un buen servicio y así ambos nos quedaremos satisfechos.

Otra cosa en la que caí en cuenta es que, como compradores, podemos resultar un poco odiosos en ocasiones, muchas veces sin darnos cuenta. El objetivo de una feria es vender libros, razón por la cual exhibimos la mercancía. No tiene caso esconderlo, nuestra meta es mostrarlo. Entonces, ¿qué ganamos rebuscando una y otra vez en una pila de libros si vemos que todos son lo mismo? Antes yo también lo hacía porque tenía la secreta convicción de que encontraría un libro que nadie más había visto medio escondido entre otros. Pero no, la verdad es que no. Lo único que se logra es desordenar y darle más trabajo al librero. Por supuesto, nuestro trabajo es ordenar todo, pero una ayudita por su parte no quedaría nada mal. Y cuando quieran sacar un libro de su estante ¡háganlo con tranquilidad, por favor! He perdido la cuenta de la cantidad de libros que me han caído en la cabeza por algún cliente apresurado. ¡Calma, que los libros no se van a ninguna parte! No, tampoco se van a acabar, hay reposiciones de sobra, les aseguro (a menos que sea el último día). A veces es mejor decirle al librero que te pase tal o cual libro, no saben cuanto se lo agradeceremos y no es en absoluto alguna molestia. 
- A mí me encantan los libros de terror, como los de Vargas Llosa. De verdad dan mucho miedo.
Cliente confundido debido al frío, la emoción de la FIL o las multitudes. O al menos quiero pensar eso.
Como decía líneas arriba, un librero no se libra de las excentricidades. Sin querer uno termina siendo testigo de todo tipo de conversaciones, algunas muy interesantes, otras muy graciosas y otras que denotan una sorprendente necesidad por demostrar cultura y termina siendo todo lo contrario. Todos los días tras el cierre nos reuníamos el team al completo para una breve reunión de feedback. Ahí veíamos cuales habían sido los libros que más se habían vendido, cuales deberían mostrarse porque estaban medio ocultos, cuales se vendían sin necesidad de mayor publicidad que su simple exhibición y cuales necesitaban cambiarse de sitio. No les miento cuando digo que casi todos los días necesitábamos hacer un reordenamiento de libros y de cambio de lugar. Conforme se agotaban ciertos títulos también llegaban nuevas cantidades de mercadería. Y eso, señores, era todo un acontecimiento.

Nosotros, los libreros de la FIL, teníamos acceso al recinto desde las diez de la mañana, una hora antes de que las puertas se abrieran a los visitantes. Esa hora era vital para hacer los movimientos necesarios y para organizar la mercadería que llegaba. Y no es que llegara diez en punto, sino un poquito más tarde. El tiempo para cotejar cantidades, preciar y acomodar era corto. Por eso, los primeros visitantes que entraban encontraban a su paso a libreros en el piso acomodando, moviendo y reordenando y nos miraban con ojos curiosos. En ese caso, lo mejor que puedes hacer es sonreír y preguntar si puedes ayudarles en algo. 
 - Mi hija tiene diez años, ¿qué podrías recomendarle? Estoy buscando algo como Grey para ella
- ¿Grey? ¿Está segura?
- Sí, Grey. ¿No está de moda para los de su edad?
* Cristina con cara de trauma *
- ¡Ah, lo siento! Era Greg, el Diario de Greg. ¿Lo tienes?
Es curioso como los padres buscan incentivar a sus hijos a leer. Algunos van a por los libros de moda y otros prefieren confiar en las recomendaciones de los libreros. Algunos van con sus hijos y les dicen "Llévate lo que quieras, yo pago" y otros "Sólo uno más, que ya has comprado bastante". Cualquiera de los casos, yo era feliz al ver que los chicos se llevaban al menos un libro a casa. Solo para que conste, al momento de recomendar yo soy un poco quisquillosa. Pregunto primero si la personita en cuestión lee poco o mucho, su temática preferida y sobre todo, si ha leído algo antes que le haya gustado mucho. A partir de ahí saco algunos títulos que podrían gustarle y les comento un poco sobre la novela. A veces - imposible evitarlo - salía a flote mi vena fangirl y terminaba contando lo muchísimo que me había gustado la novela en cuestión. Al parecer mi entusiasmo era contagioso y muchos terminaban llevándose a casa el libro que les recomendaba. Si alguno me está leyendo, espero que disfruten mucho de la historia, créanme que mis recomendaciones eran sinceras y de corazón. 
- Amiga, ¿este libro lo puedo encontrar en formato pirata?
Yo me pregunto, Amiga, si has venido a fomentar la piratería, ¿por qué rayos has gastado tu dinero para entrar a una feria del libro y no llevarte absolutamente nada? Sí, lo sé, el dinero no nos llueve y los libros están cada vez más caros. Pero no deja de parecerme extraño que alguien vaya a una Feria solo para quejarse de lo caro que está todo y que le sale más a cuenta ir y comprar una copia. En fin, son cosas que suceden...

Como todo trabajo, siempre hay cosas que no terminan de encajarnos y otras que nos disgustan. El hecho de estar doce horas de pie todos los días podría calificar como una de ellas, pero lo cierto es que con el pasar de los días uno se acostumbra, Otras cosas ya escapaban de nuestro control, por ejemplo, los servicios higiénicos a mitad de la tarde, cuando se llenan demasiado y hay que hacer una cola de diez minutos para entrar (y no importa si es una emergencia, la cola es la cola). O lo caro que está la comida. O las multitudes que se aglomeran y la necesidad de estar vigilando a la par de atender, porque créanlo o no, ladrones hay en todas partes y la Feria no iba a ser la excepción. ¿Qué los ladrones no son cultos? ¿Quién dice eso? Hoy en día se roba de todo, y los libros también son susceptibles a caer en manos de amigos de lo ajeno. 

A riesgo de que esta crónica quede tan larga como un testamento, me veo en la necesidad de ir cerrando con algunas reflexiones a las que llegué luego de finalizar todo el ajetreo. Desde que acepté la oferta siempre tuve en cuenta que, más que un trabajo, veía la oportunidad de estar en un stand de la Feria como algo maravilloso: poder estar en contacto con los lectores y recomendarles títulos es algo que me encanta y ver la emoción en sus caras junto a las ganas de llegar a casa para poder adentrarse en una nueva historia era algo que compensaba con creces el agotamiento al que podía llegar algunos días. También me di cuenta de que no se me da nada mal lo de vender (ciertas personitas me acusan de incitarlos a comprar ¡imagínense ustedes, culparme de llevarles a la quiebra! xD). Por último, me di cuenta de que esa creencia de que los jóvenes no leen es simplemente eso, una creencia. Había días que la zona juvenil estaba tan abarrotoda que temía por mi seguridad (?), pero a la vez me sentía demasiado feliz de ver cuantos ejemplares podía llevarse un joven lector a casa. No importa si lees best-sellers, clásicos o novelas catalogadas como juveniles. Lo importante es leer e ir descubriendo poco a poco lo que más nos gusta. 

No me gustaría terminar esta crónica sin agradecer a todas las personas que fueron parte de esta aventura. Agradezco muchísimo a cada uno de los lectores del blog que se pasaron a saludar aunque sea unos minutos ¡no saben lo bonito que ha sido conocerles e incluso poder tomarme una foto con ellos! Agradezco también a mis amigos bloggers y booktubers que se pasaron a visitar. Esta feria hemos invadido varios stands y era genial ir de visita para fangirlear un poco, sobre todo para pasar algunas horas muertas (porque las hay, aunque no lo crean, especialmente en aquellos días que siguen a un fin de semana).  Por supuesto, también quiero dar muchas gracias a todo el team de Distribuidora Inca por acogerme desde el primer día y hacerme sentir como un miembro más de la familia. Pero por encima de todo, quiero agradecer a a Óscar por darme ese pequeño empujoncito y animarme a probar esta nueva experiencia y a Jess, por confiar en mí casi sin conocerme y darme la oportunidad de ser parte de una experiencia maravillosa.


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27 comentarios:

  1. ¡Hola! Wuu creo que soy de las primeras en comentar...
    ¡Me encanto el post! En especial de saber como fue la feria para los vendedores porque la verdad es que *creo* que para cada lector hubiese sido un sueño trabajar en la FIL, pero bueno también tiene sus desventajas, así que esta genial que nos hayas comentado tu crónica de la FIL.Yo te vi, quería saludarte pero me dio vergüenza :( jajaja.
    Mmmm y obviamente quiero participar en el sorteo asi que lo que mas me gusto de la FIL fue ... TODO. Obvio que estoy de acuerdo contigo en que la comida era cara y los baños ni que decir, sufrí mucho.Pero creo que este año han traído mas novedades y eso me ha encantado, ademas de que la infraestructura ha estado muy bien. Sin duda la feria de este año ha estado mejor que la anterior ;)
    Pero igual tengo mis quejas ... pero bueno, espero con ansias la feria del próximo año :D
    Besos, el post te ha quedado genial.

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    1. ¡Vale, la próxima no dudes en acercarte! No mordemos ;)
      Coincido contigo en lo de las novedades, la FIL del año pasado estuvo medio deprimente y este año se han levantado y con ganas. Había mucho por ver y por comprar (ejem.. mis 27 libros son la prueba de eso). Y sí, haciendo un balance lo cierto es que las cosas buenas compensan lo poco malo que haya habido, así que me quedo con la bonita experiencia y todos sus recuerdos.
      Un besote!

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  2. lo que mas me gusto de la fil es que sentí que estuvo mas ordenada , no se si fue porque acudí a una hora despejada pero podía buscar tranquila los libros sin tener el miedo de que me roben algo o que había mucha gente

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    1. Definitivamente hay día en que es más tranquilo que otros. Los lunes o martes son ideales para pasear sin multitudes y a veces es mejor huir de los sábados o domingos por las noches porque se llena demasiado.
      Un beso!

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  3. Hola!! Me encanto tu cronica y al leerla recorde la fil otra vez. Recuerdo que fui al stand donde trabajabas y te pregunte si tenian Rayuela. Queria comprarme todos los libros, pero estaba pobre. Sin embargo hice que mi amiga comprara La Lección de August.
    Obvioo quiero concursar. Lo que más me gusto fue... COMPRAR!! Jjaja ya Okey, disfrute de dos conversatorios, uno sobre Marmel y me encanto pasarme por las embajadas, la de Francia estaba genial. Me encanto su decoración. Aparte encontré buenos libros en oferta. Entre ellos el CONDE DE MONTECRISTO. Es lo que más me gustó de la FIL <3

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    1. Estoy segura de que disfrutará la historia de August, es preciosa <3 Ah, el stand de Francia era una preciosidad, tanto por la infraestructura como por los títulos que ofrecían.
      Qué genial que hayas disfrutado de toda la experiencia Flor, hay que aprovechar al máximo esos días de Feria, que se dan pocas veces al año.
      Un besote!

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  4. Hola! Me encantó tu crónica y debe ser grandiosa la experiencia de trabajar en algo que te apasiona como son los libros.
    Quizás no te acuerdes pero el segundo día de la FIL fui con una amiga y conversé un poquito contigo! Y termine llevándome Cinder y cartas de amor a los muertos, lo cual la primera ya lo había leído pero era un sueño tenerlo en físico y original, en mis dichosas manos.
    Me encanto la parte de critica vs vendedora! Aunque yo no vendí libros fui con varias amigas, a las cuales no dejaba de parlotear mis gustos y opiniones y si cuando decían que grey era mejor que otro libro que me había encantado yo tenía la misma cara de indignada que te imaginé que tenias.
    Y por último , como también quiero participar en el concurso, lo que más me gusto es tomarme un café en el pequeño patio de comidas con todos los tesoros que compré sobre la mesa y comentar con mis amigas si era posible quitar de la comida del mes un poco de dinero y comprar un libro más! :) Aparte que cada vez que me daba la vuelta veía la colección de GOT y me quedé con las ganas de llevarmelo a casa.
    Y mis expectativas para la próxima feria es que traduzcan Scarlet con la portada original y que la librería Comunitas este en la feria. :)

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    1. ¡Claro que me acuerdo de ti! Y si, la experiencia es maravillosa, sin duda volvería a repetirla *-*
      Espero que te guste mucho, muuucho Cinder, es uno de mis libros preferidos.
      Ah, EL dilema definitivamente es para ponerse a pensar, por suerte pocas veces me vi en esa disyuntiva. Créeme, la colección de GOT me estuvo haciendo ojitos 12 horas al dia, durante toooodos los dias. Si no fuera porque ya los tengo en versión normal, me los llevaba todititos a casa :D

      PD: Scarlet llegará a finales de año con la portada original. Y muy probablemente Communitas hará acto de presencia en la próxima FIL!

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  5. ¡Hola Cristina! Casi nunca uso mi cuenta ya, pero me gustó mucho leer tu experiencia en la FIL *-* creo que muchos lectores soñamos con trabajar ahí y me alegra que tú hayas podido. Me acerqué y fuiste muy amable, hasta me diste un separador asdfghjkl Incluso me respondías en Twitter sobre los libros xd
    Me gustaría participar en el sorteo (porque me gusta coleccionar separadores e.e), creo que lo que más me gustó fue poder conocer a uno de mis escritores favoritos, Alfredo Bryce Echenique. No había imaginado que lo podría conocer, pero gracias a la FIL pude hacerlo :D

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    1. ¡Gracias por pasarte por el stand! Definitivamente disfruté cada uno de los días que duró esta aventura, fue maravilloso conocer a todos los lectores que se tomaron unos minutitos en ir a visitarme. Además, qué genial que hayas conocido a Bryce. La FIL te da oportunidades únicas que hay que aprovechar :)
      Un besote y mucha suerte!

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  6. Holaa lo que me gusto fue la hermosa variedad de libros que pude encontrar y aunque quizá no compre muchos me emcione sólo con verlos.
    Además pude conocerte y conversar contigo! Fue genial fangilear un rato y agradesco que me haya convencido en adquirir el libro Obsidian a pesar que ya lo había leído ansiaba mucho tenerlo en físico.
    También fue muy genial la decoración de algunos stand,la forma en como acomodas o apilas los libros es muy importante ya que llama rápidamente la atencion del ojo humano.
    Bueno eso seria todo,espero volver a verte el próximo año con alguna nueva #whislist que prepares.gracias!

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    1. Gracias por pasarte y espero que disfrute muchas veces más de la lectura de Obsidian. El hecho de que la prota sea lectora y tenga un blog le da un toque especial a la serie. Ah, y ten por seguro de que habrá una nueva Wishlist para la próxima feria!
      Un besote!

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  7. Disfrute mucho tu crónica y una de las cosas por las que espero tantas ansias la Fil (y no solo por los libros) es poder reencontrarme con muchos amigos lectores y tener la oportunidad de conocer nuevos blogs

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  8. Hola Cristina! No tienes idea de cuanto disfruté leyendo esta entrada! Yo solo pude estar una horita en la FIL (lo sé, terrible pecado para una blogger lectora) pero quedé muy feliz con las compras y la atención en general. Me encantó la torre de Cinders, se veía tan tentadora! Creo que lo que más me gustó de la Fil fue justamente algo que tu también mencionas: la cantidad de gente y especialmente de jóvenes, niños y familias completas que la visitaron, realmente los jóvenes si leemos y somos totalmente apasionados y fangirls cuando nos gusta leer. El próximo año espero poder ampliar mi presupuesto y llevarme más libros, también espero quedarme más tiempo o ir más días a la FIL 2016. Me apunto al sorteo!
    Un beso!

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    1. ¡Hola Gaby!
      Uy, espero que la próxima puedas quedarte mucho más tiempo. A mí no me bastaría con una hora ¡necesito más! La torre de Cinder me encantó desde el primer día (Xenia, mi compañera de trabajo, es la artista que hizo esa maravilla y no dejaba de sorprenderme la facilidad con la que armaba exhibiciones). Si puedes date una vueltita por la Feria PUCP y la Ricardo Palma.
      Un beso!

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  9. Hola. A decir verdad yo fui al stand de Distribuidoras Inca para saludarte pero entonces caí en cuenta que no se como eres D:
    Me dio vergüenza preguntar por ti o comenzar a mirar el pecho de las vendedoras para buscar tu nombre en la identificación :'(
    Esta FIL me ha gustado más que la anterior, me ha parecido mejor distribuida y con más novedades (eso o es que me he llevado un buen recuerdo por haber comprado más libro que la anterior xD)
    Me sucedió algo gracioso en el stand apartado de Crisol: el último día de la FIL había una mesa con libros a 5 soles y se podía observar un MONTÓN de ejemplares de "Marianela" la gente la miraba y apartaba el libro a otro lado buscando más. Eso me dio risa-pena porque ni como libro ni como personaje querían a Marianela (no diré más por temor a soltar spoiler)
    El caso es que comencé a explicarle a mi madre sobre el realismo y el romanticismo con sus obras características y sus autores cuando un señor me comenzó a preguntar sobre libros japoneses
    Yo: Qué? D:
    Le di una obra cuyo autor parecía japonés (ya sabes, ki-li algo así xD)
    Pd: me ha encantado tu crónica y vuelvo a sugerir por si planeas escribir un libro, me encanta la forma en que escribas tus entradas u.u
    Saludos :D

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    1. ¡Hola Renato!
      En parte admito que es culpa mía por dejarme ver poco, pero para la próxima no dudes en preguntar, es genial conversar con lectores y hubiera sido bonito conocerte.
      Graaacias, creo que esta es la segunda vez que me das la sugerencia y creéme, lo atesoro muchísimo. Quizás no sea pronto, pero estoy segura de que un día voy a escribir ese libro y en parte será gracias a todas aquellas personitas que me animan con sus palabras ♥
      Un besote, si te das una vuelta por la Feria PUCP o la Ricardo Palma a lo mejor podríamos coincidir por ahí ;)

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  10. ¡Hola!
    Bueno esta fue mi segunda vez en la Fil y la primera fue cuando tuve 12 años (aunque ya leía desde mucho antes), y bueno tu crónica con respecto a las lectores emocionados me hizo acordar a mi primera vez en la FIL, cuando me sentía feliz y entusiasmada por ver tantos libros, tantos mundos por conocer y entre otros sentimientos encontrados. Eso es lo que la FIL me hizo sentir nuevamente, ver mucha personas que estaban inmersos en todo tipo de lecturas y saber que tu país sigue creciendo en este ámbito.

    Lo que mas me gusto de la FIL fueron los conversatorios, conocer personas que nunca haz visto pero que aun así comparten tu mismo gusto por la lectura, la atención en las stands, las mejoras que tuvo al pasar los años, la variedad de libros que hubo, entre otras cosas más.
    Ademas estaba con unos amigos y de un momento a otro los perdi y los busque por todo un buen rato, al final nunca los encontre , pero bueno te vi en el wtand y quise saludarte pero estabas atendiendo a alguien y preferi no interrumpir...y me dije para la proxima sera pero si admito que me emocione .
    Pero en si estar en la FIL, fue increible y sin duda el mejor dia que tuve en este año, espero para la proxima FIL ir con la meta de mas libros de los que compre este año.

    Camila J. ∞

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  11. Me ha encantado tu crónica y he muerto de la envidia sana, pues me habría encantado ir <3

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  12. Me encantó tu crónica, si, la leí completa :D
    Lo que más me gustó fue el ambiente que se sentía, los lectores emocionados y TODO <3

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  13. Hola bueno lo más interesante que hubo en FIL para mi fue que era más grande este año y había más libros.

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  14. Bueno bueno, medio mundo comentando la crónica xDD. Espero ganar *cruzo mis dedos*
    Me dio mucha risa lo de los libros que te cayeron en la cabeza, me imaginé a una Cristina toda adolorida por los libros jajajaja, los libros también pueden ser peligrosos.
    La señora que confundió Grey con Greg jajajajaja, yo también hubiera puesto cara de trauma.
    Lo que más me gustó de la FIL fue verte LOL y comprar libros(obvio), también poder presumir de tener una amiga que trabajaba en uno de los stands más enormes que he visto en la FIL xDD. Ahhhh y también que me hayas podido recomendar libros y haberme dicho datos extras sobre la FIL, como los descuentos <3.

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    1. Hola Fio!
      Me sorprende que no hayan quedado secuelas de los golpes, pero lo cierto es que cuando me cayeron dos hardcovers tuve que tomar cartas en el asunto y bajar los más pesados y dejar arriba los delgaditos, así el golpe no dolía tanto xD
      Nunca está demás esos datitos, qué bueno que te hayan sido muy útiles!
      Un besote, muuucha suerte en el sorteo y ya nos estamos viendo en la U :)

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  15. ¡Hola Cristina!
    a veeer.. Lo que más me gustó de la FIL, fueron los descuentos que habían, ¡jamás imaginé que podría encontrar hasta 3x2 en más de un stand! (vale recalcar que fue mi primera FIL *w*)
    Reconozco que me emocioné un poco, y quedé en la pobreza, porque yo también me pasé de mi presupuesto T__T
    Ah y ¡conocerte! Gracias a ti me llevé 3 libritos a casa el penúltimo día de la feria c:
    Espero que las siguientes sean aun mejores :)
    ¡Participo en el sorteo! Gracias por hacerlo, te mando un abrazo :D

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  16. Hola!! Lo que más me gustó de la Fil 2015 fue la cantidad de ofertas y descuentos y todos los stands que podías visitar!!! El paraiso !! Me encantaron también los conversa torios los ame!! Fui a 5!! Gracias por el sorteo besos!!

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  17. Wou!! Cristina me has echo poder imaginar cuan diferente puede llegar a ser la FIL para un lector que para el staff o team que hay detrás de todo lo que conlleva realizar toda la FIL :D es totalmente impresionante :) pero también debió de ser muy estresante :(
    Sinceramente en esta FIL lo que más que gusto fue que sea más grande que la del 2014 :D que el espacio para los conversatorios fueran más apropiados aunque en la ubicación no apreciada para todas en fin las novedades y distribución de cada stand fue lo mejor pude encontrar rápidamente lo que quería

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  18. Cris, me ha encantado todo!
    Creo que de la FIL lo que mas recato es poder estar rodeada de tanta gente que ame leer y que comparta esta obsesión total por los libros!
    Un poco caótico los últimos días pero eso lo hacía mucho más emocionante!!!!! :D
    Fue genial conocerte, en serio una experiencia genial estar rodeada de tantos libros, tantos días!!!

    Un beso!

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Quien escribe

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CRISTINA RAMÍREZ
Lectora a tiempo completo y psicóloga en proceso. Adoro el invierno, el café y las historias capaces de llegar al corazón. Ah, y los gatos también.

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