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Reseña: Acero y miel

Acero y miel
Autora: Ana R. Vivo
Ediciones Kiwi · 248 páginas
Libro único · ISBN: 9788493940386

Lee los primeros capítulos

Karen Preston se ve obligada a viajar a Funchal, Madeira, para tratar de convencer al despiadado J. W. Bernades de que ella y su hermano, Robert, son buena gente. Sin embargo, nada más llegar a la isla, Karen sentirá que los problemas crecen en proporción a sus miedos y fobias. El susodicho no aparece, todo el mundo se pone en su contra y, por si fuera poco, conoce a un atractivo isleño que la seduce nada más aterrizar en la capital provocando que olvide a menudo el motivo de su visita, y haciéndola vivir situaciones de los más descabelladas en su, hasta ahora, ordenada y pulcra vida. Poco a poco, Karen, se verá involucrada en la vida de los Bernades y su propio pasado le pasará cuenta, obligándola a tomar decisiones muy drásticas. ¿Conseguirá Karen su propósito? ¿O se verá envuelta sin remedio, en los líos que le depara esta increíble isla del atlántico?

Cuando Karen Preston tomó aquel avión rumbo a la isla de Madeira (Portugal), sabía que su misión era complicada, pero no imaginaba qué tanto. Joäo Wellington Bernades no es lo que se imaginaba: es aún peor. Controlador y prepotente, no dejará que su dulce hermana Marina esté con alguien que no considera a su altura, como es el caso de los Preston. La tarea de Karen no podía ser más difícil: ¿cómo convencer a alguien que tiene una manera de ver las cosas tan diferente a la de ella? Dejar de lado a ese guapo isleño podría ser un buen comienzo, sobre todo porque no hace más sobresaltar su corazón. Por cierto, ¿quién es en realidad aquel individuo que empezó a seducirla nada más llegar a la isla? Cuando lo descubra, la historia no hará más que comenzar...

-¿Por qué me llamas Mel? Mi nombre es Karen.
Él soltó una suave carcajada y a ella le dio un vuelco el corazón.
-Porque pareces una ninha do mel, por el color de tu pelo y de tus ojos dorados, y por el sabor de tu boca -añadió en un tono más bajo-. ¿Y sabes qué ocurre cuando la miel se calienta? -Karen negó con la cabeza, abrumada por sus palabras-. La miel líquida y ardiente es casi tan abrasiva como lo puede ser un metal. Un caudal del miel caliente, vertido sobre algo frío, se retuerce en dulces y melosos riachuelos rizados, haciendo girar y elevarse anillos de humo.

Acero y miel es una novela de verano, de esas sin muchas complicaciones ni pretensiones, ideales para leer tumbado en la playa y con la brisa marina flotando en el ambiente. Si hay una razón por la que me gusta el chic lit es porque tiene una estructura más o menos definida que se cumple en muchos caso. De antemano, el lector ya sabe que encontrará entre sus páginas: protagonistas entre los veinte y treinta años con carácter, un coprotagonista simpático que empieza llevándose fatal con nuestra (casi siempre) adorable narradora, malentendidos, enamoramientos, desengaños, y muchas veces, un final feliz que deja una sonrisa en los labios. Todo esto es lo que buscaba (y esperaba) de esta novela, pero he encontrado cosas más y cosas menos que han dejado mi impresión final en un punto medio. 

La premisa de la novela no es nada complicada, pero cómo la autora la desarrolla se me antoja inverosímil. Digo, una no toma un vuelo a una exótica isla en medio del Atlántico para convencer a su presunto cuñado de que su hermano es una buena persona y el marido ideal ¿o si? Yo creo que eso le compete precisamente a los novios y no tienen que acudir un tercero, aún cuando sea muy cercano. Aun si no había otra opción que tomar las riendas del asunto, creo que lo mejor que hubiera hecho nuestra protagonista es llevarse a los implicados y no tratar de resolver el meollo sin conocer más que el nombre del millonario al que quieren anexar a la familia. Intenté salvar ese detalle (que me estuvo dando vueltas durante toda la novela) y adentrarme en una historia se se veía entretenida pero no inolvidable. 

Hay que reconocer que la autora dio en el clavo al situar su novela en un escenario exótico como es la isla de Madeira. Debo reconocer que antes de leer Acero y miel no sabía de la existencia de este precioso paraje, lo cual fue un aliciente a que continuara con la novela y me empapara del ambiente cálido, veraniego y festivo del lugar, algo que, lamentablemente, no logró disimular el hecho de que los personajes secundarios fueran casi tan planos como una hoja de papel y no tuvieran la relevancia que debía tener en la historia. Lo menciono principalmente por Marina, que es por ella que surge todo el rollo del viaje y que es quién - creo yo - debería tener una mayor actuación de la que tuvo en la novela. 

Por otra parte, a veces me fastidiaba la actitud tan tozuda de nuestra protagonista, pero ese es uno de los atractivos de esta novela y aunque me tuvo chirriando durante un par de páginas, en general me ha caído bien, pese a que muchas de sus decisiones son más que cuestionables por mi parte. En lo que concierne a  Joäo sí que no hay solución: soy de las que gustan de personajes masculinos que son en apariencia perfectos, pero que luego sacan a relucir ese lado tierno cuando se enamoran. En Acero y miel nos encontramos con este molde, pero el orgullo y la prepotencia que destila, sumado a ciertas acciones impropias de alguien que ama a una persona lo alejan (y lo sitúan muy lejos) del personaje que esperaba encontrar en estas páginas. 

En conclusión, Acero y miel es un libro normalito, nada de otro mundo. Me esperaba más de la novela, pero con lo que encontré le doy un aprobado (aunque por los pelos, pero aprobado al fin y al cabo). Quizás llegue a fastidiarles en un par de páginas, quizás en otras logre sacarles alguna que otra sonrisa. Al fin y al cabo, una novela de chic lit siempre tiene algo por la que vale la pena leerla. 




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1 comentario:

  1. Creo que lo tendré en cuenta para cuando quiera leer algo ligero, se ve entretenida pero nada del otro mundo Besos.

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